Soy un pendejo

Lo confieso. Soy tremendo pendejo.

Soy de los que usan la luz de cruce, de los que hacen su cola en el trafico. Jamás he adelantado ni adelantaré haciendo uso del hombrillo, soy de los que a veces ceden el paso a peatones y a otros vehículos. Estacionarme en los puestos para discapacitados no se me presenta siquiera como opción, y respeto los semáforos hasta cierta hora. Soy tan pendejo, que me paro antes del paso peatonal.

Soy de los que apuran a su acompañante para que se baje rápido al llegar a su destino, y no trancar mucho el tráfico. Soy incapaz de pararme en el medio de la calle para hablar con alguien desde el carro. Si mi cola no avanza en una intersección, suelo ceder el paso a la cola que cruza, hasta que mi cola avanza y tengo que tirar el carro para que los demás no-pendejos me dejen pasar.

Tengo todos mis papeles en regla, excepto la autorización. Nunca he tenido carro, todos han sido prestados o cedidos por trabajo.

Y no solo eso. Soy de esos tipos que ceden el puesto en el autobús. Soy incapaz de colearme. No hago una cola mientras mi acompañante busca los productos. No aproveché el Dakazo. No paso once productos por la caja rapida. No he raspado cupos, más por no haber tenido la oportunidad que por no haber querido.

Soy tan pendejo, que me calo las largas esperas de cualquier vaina acá para que me atiendan, sólo para jugar la lotería y ligar que no me digan que no me pueden atender porque el depositario movió mi envío, o porque la doctora está viendo la novela, o porque mi cheque tiene un rabito que hace dudar sobre la fecha, o porque se acabó la leche. Soy tan pendejo, que puedo pasar horas esperando, y enfrentar cualquiera de los escenarios anteriores sin decir una palabra.

De vaina y soy el Rey de los pendejos. El puto Rey. Y ser pendejo, en Venezuela, puede ser una causa de muerte que te mandaría a copadas estadísticas para que ni siquiera en el eventual plano metafísico donde termines puedas decir que moriste de alguna manera original o divertida, que te moriste tirando, o qué se yo.

En fin, nada más. Uno tiene que desahogarse de alguna forma.


15 thoughts on “Soy un pendejo

  1. Habrá algún bolsa orgulloso de su viveza. O quién insista que es necesaria para algo o para vivir mi vida lalalala…

    No (y eso es lo que me molesta enormemente), la viveza no es algo de lo que hay que estar orgullosos; es una adaptación al ambiente agreste de la crisis y el subdesarrollo, es una horrible forma de convivir, siempre esperando a que te jodan y joder por adelantado. La desconfianza y el violar normas de convivencia como modo de vida. Debe ser que uno como vino roto (o con el circuito de empatía oxidado) y no se entiende demasiado el porqué vanagloriarse de esto.

    Obviamente que es un peo cultural que revela bastante de lo que solemos ser (y me incluyo, no soy un santo) y de la situación en la que nos toca vivir (síntoma, no necesariamente causa).

  2. Excelente mi pana.. bienvenido al club….la diferencia es que en paises (ni siquiera digo serios, porque lo que queda allá no es pais) como decía en paises, eso se llama simplemente ser buen ciudadano, salud

  3. Somos muy pocos los pendejos lamentablemente, cada vez que voy a cruzar una calle, a pesar de usar bastón, es toda una aventura gracias a los no-pendejos… triste y vacía “viveza criolla”… vaya mierda

  4. No estás sólo chamo. Cuando el carro se queda en media avenida (lo cual me pasa con frecuencia), aprovecho el útimo respiro de inercia o me bajo rápido y lo empujo para orillarme donde no entorpezca el tráfico. Qué güevón

  5. Este post (no se porque) de cierta manera me recuerda a la senora que le gusta hacer la cola y le dice a la “escuálida” que se calle.Y es que esta bien ser buen ciudadano (uno en un millón), pero verga un gritico de arrechera no esta mal de vez en cuando porque ir contra corriente aveces cansa.

  6. Ojalá hubiera más pendejos como nosotros y no tantos “vivos” como los opinadores que luego de jactarse de sus “comidas de semáforo”, “cupos comprados”, “jaladas de bolas efectivas” y demás “victorias de viveza”, se quejas porque “en este país no hay ni papel toilet pa’ limpiarse el …” Idiotas que no se dan cuenta que TODA la culpa de que estemos así es de ellos mismos (ojo no escribí el 10% ni el 20% sino TODA la CULPA)…(otro ojo: y la culpa es independiente del color político porque muchos blancos, verdes y amarillos repiten la conducta de los rojos…). Cuanta razón tenía el viejo Uslar Pietri…

Los comentarios están cerrados.